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Respuesta de Ricardo Santos a “La tragedia de Claridad”

mayo 11, 2010

La tragedia de CODEMI y Luis Ángel Torres

Ricardo Santos Ramos
Dirigente Obrero UTIER

7 de mayo de 2010

Nota: Este artículo del líder obrero y  compañero de luchas Ricardo Santos es una respuesta a un escrito anterior del compañero Luis Angel Torres, dirigente del MST y de la Federación de Maestros.  Este, a su vez, es una respuesta a una editorial publicada por el semanario Claridad.  Reproducimos aquí la respuesta a la respuesta en interés de propiciar el debate, sin que ello suponga un endoso por parte del Comité de San Juan del MST a todo lo expresado por cualquiera de las partes.  Les recordamos a nuestros lectores/as que este es un espacio para el debate franco y abierto en el que pueden participar a través de la sección de comentarios, siguiendo las reglas de publicación.  Los comentarios meritorios podrán ser publicados como artículos principales, a discreción del Comité de San Juan del MST.

El compañero Luis Ángel Torres, miembro del caucus de maestros del MST, del grupo CODEMI, de la Federación de Maestros de Puerto Rico (FMPR) y máximo dirigente del MST, escribió un artículo en la página de Bandera Roja en contestación a un editorial del Semanario Claridad titulado “La Tragedia de la Federación de Maestros” (15 al 21 de abril de 2010). No me corresponde a mí contestar lo señalado por él sobre Claridad ni pretendo hacerlo. Ahora, me corresponde aclarar los señalamientos que hace sobre mi persona y nuestra participación en el proceso electoral de la FMPR que aún no ha culminado.

Debo confesarles que si se tratara de un ataque patronal no me pesarían los inuendos, pero se trata de un compañero de toda la vida, que aprecio, quien contribuyó a mi formación política y que hoy me acusa sin reparo de mentiroso, chantajista, comisario político de EDUCAMOS y arrogante; sin darme la oportunidad de discutir de frente, en camaradería, como tiene que ser, sus diferencias sobre nuestra participación de buena fe en la innegable crisis interna de la Federación.

Debo señalar que antes de la participación del compañero Pedraza y mía en el conflicto electoral de la FMPR, el grupo EDUCAMOS sugirió que los compañeros Ángel Figueroa Jaramillo, Presidente de la UTIER y Wilberto Jiménez Rivera, Presidente de la Hermandad de Empleados Exentos no Docentes actuaron de mediadores en el conflicto, pero fueron rechazados por la Federación, Rafael Feliciano o CODEMI.

Con conocimiento de ese rechazo y consciente de que el conflicto electoral tomaba un rumbo peligroso donde predominaban los ataques de ambos lados sobre fraude, insultos personales y bochinches impublicables, me mantuve pendiente a que surgiera la mejor oportunidad para prestarme a ayudar a la Federación.

Ese momento llegó cuando el compañero Rafi propuso públicamente la celebración de una nueva elección nacional para el puesto de Presidente. Me pareció un buen paso conciliatorio que había que aprovechar. Ofrecí mi participación, lo discutimos en la Coordinadora Sindical, organización a la cual pertenecía la Federación. Nos pusimos en comunicación telefónica con Rafi y le señalamos que el compañero Luis Pedraza estaría participando con nosotros. Rafi se opuso, lo convencí de la importacia de la participación del compañero señalándole que teníamos que hacer un balance porque yo era el padre del abogado de la Federación y había que garantizarle a los compañeros y compañeras de EDUCAMOS un proceso transparente y justo para ambas partes.

Compareció Rafi y la vicepresidenta de la Federación, la compañera María Meléndez a una primera reunión. Allí establecimos claras y precisas nuestras condiciones en la mediación. No actuaríamos como un mediador común. Señalamos que nuestras actuaciones serían como dirigentes obreros, amigos de la FMPR, comprometidos con los intereses de la Federación como instrumento de lucha de los maestros y maestras de Puerto Rico. Les dijimos que, contrario a un mediador profesional, nos reservábamos el derecho de opinar públicamente sobre lo que ocurriera en la negociación.

Esta aclaración era para mí necesaria porque nos otorgaba una fuerza importante para persuadir a las partes en conflicto a alcanzar un acuerdo. Lo mismo hicimos con la compañera Eva Ayala y el grupo EDUCAMOS. Ambos sectores aceptaron la participación de Pedraza y mía junto con las condiciones establecidas.

La primera sección fue de sanación, escuchamos todas las diferencias, los insultos entre las partes y hablamos de las alternativas para resolver el conflicto. Fue difícil pero necesario. Surgió el primer tropiezo cuando le solicitamos al compañero Rafi que accediera a suspender la vista programada para el día siguiente en la Comisión de Relaciones del Trabajo porque era un contrasentido que se participara en una vista sobre las elecciones, mientras se trataba de alcanzar un acuerdo. Feliciano señaló que no estaba autorizado a suspender la vista en la Comisión. Eva estuvo dispuesta a solicitar la suspensión de la vista.

Ambos grupos comparecieron a la vista citada por la Comisión. Allí surgieron comentarios sobre la existencia o no del proceso de mediación. Se lanzaron ataques y lo cierto es que recibí una llamada del abogado de la Federación para que retomáramos la mediación ese mismo día en la tarde. La convocamos de inmediato. En esa segunda reunión ambos grupos trajeron a la mesa, según les fue requerido, a las personas con facultad para llegar a acuerdos. Para sorpresa mía, el grupo de la Federación se autodenominó como CODEMI dejando fuera a la FMPR. Rafi se ausentó de la reunión y cuando preguntamos la razón nos dijeron que estaba en Vieques.

Ante un grupo nuevo volvimos a establecerles las reglas para la negociación o mediación. Al compañero Luis Ángel le impactó, por no decir que le molestó, nuestra firmeza y proceder. Dejamos claro que era la forma en que entendíamos podíamos trabajar con eficiencia. Luis Ángel nos acuso de actuar mal, de comenzar mal la mediación y respondimos con humildad que esa era la forma con la cual íbamos a intervenir, que su participación en el esfuerzo era voluntario. Finalmente CODEMI y EDUCAMOS, reunidos por separado, aceptaron las condiciones establecidas.

Evaluamos las dos alternativas. Por un lado Rafi había hablado de una elección nacional para el puesto de Presidente, mientras de otro lado, Eva señalaba una elección nacional para todos los puestos nacionales. Luego de varias horas de discusión Pedraza y yo teníamos identificado un posible acuerdo que consistía en una elección parcial, entre los primeros tres puestos nacionales, en los colegios donde hubo controversia para adjudicar los votos.

Es importante señalar que la controversia entre los grupos surgió por la aplicación de unas reglas para contar los votos recusados o impugnados en momentos en que se conocía que el resultado en la mayoría de los colegios establecía un virtual empate y donde cada voto hacía diferencia. A nuestro entender, no hubo fraude electoral por ninguno de los grupos.

Ya escuchadas las partes e identificado el posible acuerdo, los grupos se retiraron para regresar el próximo día y discutir hasta lograr un acuerdo final. A las 10 de la noche de ese mismo día recibí una llamada de la compañera María Meléndez, vicepresidenta de la Federación, donde me señaló que CODEMI se reunió y decidió no continuar en la mediación. Le informé que compareciera a la reunión citada y allí lo planteara. A otro día llegó acompañada de Elena Lara y Darnes Fernández. Ni Luis Ángel ni Rafi asistieron. De verdad no sé en que calidad asistieron las compañeras, si como Federación o CODEMI, lo cierto es que se retiraron del esfuerzo para esperar que la Comisión resolviera el conflicto.

Luego de este recuento me parece importante expresarme sobre algunas de las expresiones de Luis Ángel en su artículo sobre mi participación en ese proceso.

Luis Ángel se refirió a Pedraza y a mí como “líderes sindicales que nos colgamos como mediadores”.

Lo cierto es que no nos colgamos, CODEMI nos colgó, que es diferente.

“Si eran mediadores de verdad, ¿por qué insistieron en que aceptáramos la propuesta de EDUCAMOS?” “lo correcto es un proceso que no sea uno de burla de mediación, es que se busque otras opciones que no sea la particular posición de uno de los grupos.”

Nosotros nunca insistimos en que uno de los grupos aceptara la posición del otro. Escuchamos a los dos y le adelantamos que teníamos una tercera alternativa, que no se discutió porque CODEMI decidió abandonar la mediación para esperar que la Comisión resolviera. Es absurdo señalar que los mediadores se parcializaron con la posición de EDUCAMOS. Cierto es que no permitimos, con firmeza, que ni EDUCAMOS ni CODEMI estableciera cómo íbamos a realizar nuestro trabajo. Impusimos nuestro criterio y nos aseguramos tener la libertad de expresar lo que creíamos. Eso para nosotros se llama democracia sindical.

“Ricardo Santos con arrogancia no apto para amigos, nos regañó, exigió la presencia de Rafi, cuestionó los reglamentos de la Federación, dijo que las normas de la Junta de Dirigentes eran un disparate y nos amenazó con sacar a luz pública lo que allí se discutiera”.

Si esta expresión resume lo que el compañero Luis Ángel le informó a la Junta de Dirigentes de la FMPR, ahora entiendo el proceder de la Junta. Si partieron de una falsa información, el resultado no podía ser otro que no fuera equivocado.
Tal parece que los compañeros y compañeras de CODEMI no conocen lo que es criterio propio y no respetan las diferencias y sobre todo no tenían la voluntad de buscar un acuerdo.

No actúe con arrogancia. Actúe con firmeza y determinación. Exigí responsabilidad por la ausencia de Rafi en la reunión más importante de la Federación, donde estaban reunidos los representantes del 100% de la matrícula federada dividida en dos grupos, con la participación de dos dirigentes obreros, ciertamente distinguidos por nuestra honestidad y compromiso probado con la clase obrera. La responsabilidad de Rafi era estar en esa reunión.

Sobre las reglas adoptadas por la Junta de Dirigentes, eje del conflicto, señalé a CODEMI que eran reglas antidemocráticas porque tenían dos formas distintas de contar los votos y las reglas tienen que ser uniformes. Los compañeros y compañeras de CODEMI, quienes siempre se han destacado por no estar amarrados a los tecnicismos legales, en esta ocasión recurrieron a esos tecnicismos para mantener en “estatus quo” la controversia, por lo menos así lo ví y lo expresé, antes de que la Comisión lo ratificara. Ahora lo que falta es que me acusen de complicidad con la Comisión.

Si me reserve el derecho de comunicar públicamente mi posición sobre la mediación fue como mecanismo para persuadir a los dos grupos a buscar un acuerdo. Pensé que el respeto público que me he ganado tras toda una vida de lucha honesta, era mi mayor arma de persuasión para ambos. Jamás pensé que se atacaría mi integridad para ocultar la falta de voluntad para llegar a un acuerdo.

“Nos trató de chantajear con el daño que le estábamos haciendo a la representación legal de la FMPR”.

¿Cuál es el chantaje al que el compañero Luis Ángel se refiere? ¿Quién es la representación legal de la FMPR?
Si el compañero Luis Ángel me hubiera acusado de “papá protector” y de perder objetividad al evaluar la función del abogado de la Federación que es mi hijo, tal vez tuviese algo de razón, porque no puedo negar que su participación como abogado en este conflicto me afecta. Pero Luis Ángel oculta los hechos en torno a los abogados en forma deliberada para propinarme un golpe bajo.

Primero no soy chantajista, le señalé a los compañeros y compañeras de CODEMI que ni ellos ni el MST habían protegido al abogado de la FMPR, y que lo expusieron equivocadamente frente al otro sector de la Federación que representa al 50% de la matrícula federada.

Son pocos los abogados de la talla y el compromiso de los abogados de la FMPR. Este es mi hijo y yo entendí que lo estaban sacrificando malamente al designarle un caso que muy bien pudo llevarlo otro abogado.

Proteger los intereses de la FMPR, también es proteger los mejores recursos humanos de la organización. Al hacer este señalamiento utilizo el ejemplo de la UTIER donde hemos mantenido los mismos abogados por más de 30 años y nunca le hemos pedido que intervengan en un conflicto interno entre grupos. Así reservamos su experiencia acumulada para el beneficio de toda la matrícula, no para un grupo. Así que no veo el chantaje al que se refiere Luis Ángel.

Formar un abogado sindical que no se emborrache con el oficio, que mantenga respeto y humildad hacia los trabajadores, que se prepare para cada caso como si fuera el más importante, que sea consecuente con el compromiso ideológico de la clase obrera, no es fácil. Perdóname Luis Ángel, pero en la formación del abogado de la Federación, Charo y yo pusimos nuestro mayor esfuerzo de vida. Lo hicimos con mucho sacrificio, orgullo y honradez. Si señalar de frente, con transparencia y sin odio que la organización política a la cual pertenece mi hijo se equivocó y que sus camaradas no tuvieron la deferencia ni el respeto por su trabajo es chantaje !vaya usted con su visión de la realidad! Para mí es un planteamiento serio, dicho en el foro y momento adecuado que no tuvo éxito; porque donde se entroniza el odio, se nubla la razón.

La conclusión de Luis Ángel sobre el fracaso de la mediación pone al descubierto una de dos cosas, o las dos: o él y CODEMI están cegados por el odio, el coraje y la frustración frente a la compañera Eva y el grupo EDUCAMOS y esto no les permite apreciar la realidad del momento histórico que vive la Federación y la función de un proceso de mediación conducido por dos compañeros que no tienen amarre personal ni sectario con ninguno de los grupos en controversia; o la actuación de CODEMI responde a una línea política claramente definida donde preservar a la FMPR como instrumento de lucha para el interés de todos los maestros y maestras federados es algo secundario que puede ser sustituido por una organización política.

“Ante una disputa que amenaza con extenderse por varios años, con la consabida “incertidumbre” que los procesos legales causan, lo correcto es acudir al juez supremo del sindicato, su matrícula: para que sean los Federados(as) los que tengan la última palabra”.

Estoy totalmente de acuerdo con ese señalamiento. La matrícula debe tener la última palabra. Pero para lograrlo tenemos que ser consecuentes y serios, aún cuando el resultado pueda ser adverso.

Precisamente si nos valiéramos en forma consistente de ese importante señalamiento tendríamos que aceptar con humildad que los conciliadores tenían como propuesta que era el resultado o el punto de encuentro entre la posición de EDUCAMOS y de Rafi (CODEMI).

El retiro de CODEMI de la negociación frustró el acuerdo, condenando a la FMPR a esperar por varios años por el resultado del proceso legal con la consabida incertidumbre que la intolerancia y el odio es capaz de crear.

“decidieron preservar el instrumento y no asumir la confrontación clasista, no prepararon a sus matrículas para la lucha y terminaron incapaces de enfrentar la ofensiva patronal fortuñista.”

Luis Ángel con ese señalamiento intenta hacer una crítica velada a la UTIER por la estrategia que desarrollamos durante nuestro pasado proceso de negociación que coincidió con la huelga decretada por la Federación de Maestros.

Cada organización tiene derecho a establecer y desarrollar sus propias estrategias de lucha, nadie puede negar eso, tenemos que respetar ese derecho aunque podamos diferir. En la UTIER sabemos de todos los comentarios y señalamientos críticos que los compañeros de CODEMI han formulado en contra de la estrategia nuestra de negociación. Tienen derecho a criticarnos, a lo que no tienen derecho es a tergiversar u ocultar la verdad de los hechos.

Señalar que la UTIER abandono a la FMPR al no irse a la huelga es una falsedad y una mezquindad. Un año antes la dirección de la FMPR y la UTIER nos habíamos reunido y claramente le explicamos cuál sería la estrategia de la UTIER durante el proceso de negociación. Por cierto, no les gustó y fuimos objeto de insultos. Nos dijeron impotentes por no decretar la huelga junto a ellos. Pero nuestra estrategia la desarrollamos con el aval de toda la matrícula y alcanzamos los objetivos trazados que consistían en resistir y luchar hasta firmar un Convenio con aumento salarial retroactivo, la reposición de los trabajadores suspendidos durante el proceso de negociación y preservar nuestro instrumento de lucha.

Fuimos y seremos solidarios con los maestros y maestras de la FMPR. Ningún sindicato de Puerto Rico o fuera del país ha sido tan solidario con ellos y ellas como la UTIER. Los ataques de CODEMI al liderato de la UTIER, la información falsa ofrecida a los maestros (as) en el sentido de que la UTIER se lanzaría a la huelga junto a la Federación, son resultado del enfoque equivocado de los compañeros de no respetar el derecho de la UTIER a tener criterio propio y determinar su estrategia de lucha. Para nosotros preservar nuestro instrumento de lucha fue y será importante.

A los maestros y maestras le decimos que nuestro apoyo y solidaridad con la FMPR y su lucha no cambiará ante los ataques viciosos de Luis Ángel y CODEMI.

Para terminar y no dejar de citar a Cervantes como hizo Luis Ángel, le decimos a CODEMI como Sancho le dijo a Don Quijote: “Don Quijote no son gigantes son molinos”.

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  1. Evaristo Marrero permalink
    mayo 11, 2010 4:23 am

    Me parece que el compañero obvia el plantamiento principal:

    Que la linea que la UTIER trazo y que la FMPR critico se refiere no a la democracia sindical, si no que a las desiciones de esa democracia.

    Siguendo la logica de la concepcion de la democracia que Santos presenta, nadie en Puerto Rico deberia ser independentista y socialista, ya que la clara voluntad democratica de la mayoria del pueblo es una opuesta a la independencia y el socialismo.

    Claramente una logica suicida si se es independentista y socialista. Igual de suicida es la logica que dice que la democracia sindical es solo el contenido formal de los votos, y no el contenido revindicativo de sus descisiones.

    Las diferencias entre CODEMI y EDUCAMOS no se reducen a cuestiones personalistas – a pesar de lo que se trata de plantear y aunque tienen mucho de eso – si no que tienen que ver con una diferencia estrategica clara y una concepcion fundamentalmente distinta de los que debe ser y es el sindicalismo. CODEMI plantea un sindicalismo clasista y confrontacional, donde lo mas importante es elevar la conciencia de clase y de lucha, mientras que EDUCAMOS un sindicalismo de negociacion y conciliatorio donde lo mas importante es retener la estructura, sin importar su proposito o fin.

    Ricardo Santos, y su grupo en la UTIER comparten en grandes esbozos estas concepciones con EDUCAMOS. Dada esta afinidad por EDUCAMOS, la neutralidad de el y Pedraza Leduc desde la perspectiva de CODEMI puede ser cuestionada sin que esto implique una guerra termonuclear. Sin embargo esa no ha sido la respuesta. Desde que CODEMI rehuso la invitacion de mediar de Santos y de Pedraza el sindicalismo alineado con la concepcion estrategica de EDUCAMOS a hecho todo lo posible por destruir a CODEMI.

    Santos se hace el Santo cuando se pinta de actor neutral que solo ataca cuando lo atacan.

    Es precisamente el comportamiento posterior a esta negociacion, incluyendo el Editorial en Claridad que lleva a la respuesta de Luis Angel. Aqui esta claro quien empezo la pelea.

    Entre los dimes y diretes, y la elocuencia o falta de esta, y el respeto o la falta de este, ese es el punto central del debate. Y solamente CODEMI a puesto esas cartas sobre la mesa, y lo unico que hace el resto del sindicalismo es decir – contradictoriamente – que la FMPR no tiene derecho a dictar paustas al mismo tiempo que se dedican a dictarle las pautas a la FMPR.

    Por el ultimo, la no tan velada alucion a la desertificacion de la FMPR en el comentario de “Para nosotros preservar nuestro instrumento de lucha fue y será importante.” Este resultado fue uno de castigo por la lucha de la FMPR sola llevo acabo. Este desenlaza al parecer acallo las voces del otrora sindicalismo militante, incluyendo al compañero Santos.

    Cabe entonces preguntarse:

    ¿Sigue siendo un instrumento uno de lucha, si no se lucha?
    ¿Es el reconocimiento por el patrono un priviligio por el cual uno debe someterse?
    ¿O es un derecho que uno debe reclamar sin condiciones?

    Somos nuestros propios enemigos, cuando castigamos la militancia y la intransigencia de clase, y celebramos el protejer las migajas. Ese es el verdadero debate.

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