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Continúa el debate en torno a la victoria legal de la CGT

noviembre 7, 2010

Respuesta al segundo escrito de César Rosado Ramos

La siguiente carta es parte de un debate en proceso en torno a un artículo publicado en Bandera Roja sobre la reciente victoria legal de la CGT, entre el compañero miembro del MST, Ricardo Santos Ortiz y César Rosado Ramos, miembro del Movimiento al Socialismo.

César:

Me veo obligado a responder tu carta de 4 de noviembre. La misma no sólo cae en defensas sin fundamentos. Sino que, pasa de las justificaciones a atacarme a mí y a mi socia de la vida María. Te adelanto que, como en todo debate, los errores de uno/a no dejan de serlo porque otros/as los hayan cometido. Aunque éste no es el caso, te lo digo para que veas cómo caes en el ataque para evadir los cuestionamientos centrales. Pero nada, estás en tu derecho de cuestionar mi conducta, si te parece que la misma atenta contra la lucha o algo que tu entiendas relevante.

Para comenzar, no creas que te quise poner como el bueno de la película, en contraposición de Manuel Rodríguez Banchs (MRB). Simplemente, no quise hablar mal de quien no tenía la prueba. Como tú bien señalas, quien llevó la negociación por casi dos años fuiste tú. Por lo que, sí es relevante que haya sido MRB quien cuadrara el convenio el 15 de septiembre. Sí César, el testimonio del abogado patronal en la Junta Nacional de Relaciones del Trabajo fue claro al establecer que MRB, Iram Ramírez y José Montego (estos últimos son funcionarios de la OPEIU) se reunieron el 15 para firmar el convenio. También fue claro en decir que en dicha reunión no participaron los trabajadores que eran parte del comité negociador de la Unión. Es verdad, MRB no firmó el convenio. Pero, lo cuadró a espaldas de los trabajadores. A fin de cuentas, mi señalamiento es que intervino para que se firmara un convenio en detrimento de los trabajadores. Pero si de algo sirve, te reconozco que MRB no dejó rastro con su firma. A continuación, te cito de la transcripción de la vista una parte que resume lo aquí señalado:

-OFICIAL EXAMINADORA: Who were present when the collective bargaining agreement was signed?
-LCDO. REYNALDO QUINTANA (Abogado del patrono): Who were present? María López (representante del patrono) was present as Iram Ramirez. There was also José Montego and Attorney Rodríguez Banchs.
-OFICIAL EXAMINADORA: And you said the meeting took place at —
-LCDO. QUINTANA: In my office (Volumen I, página 60 de la Transcripción Oficial).

Ahora bien, cuando tú alegas que MRB “no participó de ninguna sesión en los casi dos años de negociación”, ciertamente, caes en una falsedad. MRB sólo participó en la última reunión. ¡Más na’!

Te atribulas porque digo que MRB hizo un fast track. Creo que de mi carta anterior se desprende, claramente, que lo que ocurrió de manera fast track fue, precisamente, la intervención de MRB para culminar la negociación. Ese fast track fue oportuno para intentar bloquear la petición de elecciones. Tú pensarás lo que quieras, pero yo estoy convencido que los acuerdos finales se dieron a raíz de que tuvieron conocimiento de la petición de elecciones de la CGT.

Incluso, aunque no tengo prueba directa, estoy seguro que esa reunión se llevó a cabo después de 15 de septiembre, contrario a lo alegado.

El delegado del taller, Elvin Rivera, quien Iram declaró en un boletín con posterioridad a la firma del convenio que era “ejemplo de honestidad, educación y sinceridad”, señaló lo siguiente en la vista, refiriéndose a la reunión de negociación que se llevó a cabo el 14 de septiembre (un día antes del cuadre y de la radicación de la petición de elecciones):

-MARÍA SUÁREZ SANTOS (Abogada de la CGT): And what was the agreement, if any, that was obtained that afternoon?
-ELVIN RIVERA: No agreement was reached there. We had brought in a proposal, and the attorneys agreed to read it and to meet on September 30th to negotiate again.
-MARÍA SUÁREZ SANTOS: What attorneys? Can you tell us?
-ELVIN RIVERA: Attorney Quintana and Attorney César Rosado (Volumen II, pág 94).

Más adelante, María le pregunta que cuándo se enteró que se había firmado un convenio colectivo y éste señaló que el 20 de septiembre. (pág. 103). Luego, María le pregunta si habló con Iram el 15 de septiembre, fecha en que supuestamente se firmó el convenio y ésto fue lo que dijo:

-MARÍA: Did you talk with any officer of the OPEIU?
-ELVIN: Afterwards, after 11:00 in the morning, Iram Ramírez called me.
-MARIA: For what reason?
-ELVIN: He was upset because he had learned that the Central General de Trabajadores had requested to come in, and he called me because he was upset because of that…. And told me your fellows did the same trashy thing again. Later on I received another call from Iram Ramírez, between 1:15 and 1:30, and told me that Attorney Quintana told him that he would no longer continue negotiating… (Volumen II, pág 105).

Nada le mencionó sobre la firma del convenio colectivo.

Entrando a los méritos de lo negociado, al parecer tú y Elvin estaban en dos negociaciones distintas. Yo soy testigo de la frustración de los miembros trabajadores del comité negociador cuando se enteraron de las cosas que negociaron a sus espaldas. Son asuntos de fácil corroboración. Basta comparar el convenio nuevo con el anterior, por lo que no debe haber mucha controversia.

-En la negociación final, se aceptó, como tú dices, un aumento salarial de hasta un 4% (2% fijo y hasta 2% sujeto a pasar evaluación). En el convenio anterior se había negociado un aumento de 5.5% (3% fijo y hasta 2.5% sujeto a pasar evaluación). Incluso, el aumento negociado es efectivo el año que viene, por lo que se quedaron sin aumento para éste año.
-De 25 días de vacaciones aceptaron bajarlos a 21.
-Ciertamente, se mantuvo la garantía de trabajo de 8 horas diarias. Sin embargo, negociaron que si se trabaja la hora de almuerzo y no se cumplen las 8 horas de trabajo, no se paga la hora de almuerzo doble. Esto no era así. El convenio anterior reconocía tanto la garantía de 8 horas como la paga doble por trabajar en el almuerzo de manera independiente. Esta cláusula se había acordado aceptarla por el comité negociador de la OPEIU, a cambio de que el patrono cediera en otros asuntos. Ese no fue el caso.
-En el caso de la aportación patronal al plan de retiro se negoció un 5%, como tú señalas. Lo que no dices es que la aportación anterior era de 9.14%, por lo que se bajó 4.14%.

Estas son las conquistas rendidas en el fast track. Si los trabajadores las querían entregar o no es su problema. Lo que no es aceptable es que se las entreguen a sus espaldas, como los hechos demuestran.

Ya explicado cómo sucedieron las cosas de verdad, paso a atender tus ataques y justificaciones.

Yo no infiero nada. Ciertamente, te vi el día de la vista en la Comisión de Relaciones del Trabajo. El asunto no es quién llevó el caso ante la Junta. El asunto es sobre la OTRA división de tareas. A tí te tocó negociar el convenio y a MRB le tocó la parte de cuadrarlo a espaldas de los trabajadores. Yo no cuestiono la división de tareas, sino la tarea en sí misma.

Tu respuesta cae en, nuevamente, atribuir las cosas a otra nueva conspiración de la CGT. Ahora resulta que la CGT logró desarticular la militancia en la FFIL para afectar la negociación. Lamentablemente, no tengo razones para aceptar estas conclusiones sin prueba que lo sustente. Si esa es la justificación de la falta de militancia y de respuesta al liderato de la OPEIU, pues me parece que es un problema de ellos que deben atender sin echar culpas a terceros. Cosa que no atenderán, ya que acabo de enterarme que se quitaron voluntariamente como representantes de los/as trabajadores/as del FFIL. Te pregunto, por curiosidad, si esa determinación la tomó la OPEIU en acuerdo con algún grupo de trabajadores o si simplemente se “juyeron” para evitar enfrentarse en elecciones con la CGT. Si tan bueno era el convenio, ¿por qué se fueron?

En tu carta surge una admisión muy reveladora. Dices que “la CGT y los miembros del comité negociador fueron los que destruyeron la propia negociación.” O sea, ¿que la negociación estaba en cantos? Sin embargo, por un lado quieres que creamos que con una negociación destruida se consiguió lo que se quería. Insostenible. Tu argumento denota una visión sindical que yo no comparto. Y es la visión de creernos los/as abogados/as y funcionarios sindicales que sabemos mejor que los/as trabajadores/as lo que es bueno para ellos/as.

Finalizas tu carta abriéndome las puertas – de par en par – para tirar al medio todas las barbaridades que conozco de MRB y de tí, en cuanto a sus conductas como patronos, asesores del MSS en su carácter de patrono y en otros asuntos que se van alejando del tema de estas conversaciones. Sin embargo, no caeré en esa línea. Mis señalamientos se valen por sí solos y no son más o menos válidos por las candelas que les pudiera tirar aquí.

En vez de tirarte piedras, las aprovecharé para tocar temas que me apasionan y que de alguna forma u otra estoy sumamente identificado. Dices que MRB y tú no han representado patronos. Eso te llena de orgullo. En el caso nuestro (incluyo aquí a María), tampoco. Eso sí, si te refieres a mi desempeño como abogado de uniones que tienen empleados/as, te adelanto que hemos ejercido una política de inhibirnos de casos laborales. Esto, más que por pensar que es un problema ético-revolucionario, sino para que personas, como en tu caso, no tergiversen nuestra trayectoria. Pero te digo que, no veo nada malo en representar a las uniones en su calidad de patronos. Dicha contradicción es incidental a la relevancia que tiene el sindicato en la lucha de clases, por lo que hay que bregar con eso.

Me tiras con ser responsable de los despidos en la FMPR. Nada tuve que ver al respecto, pero tengo que decirte que entiendo que los mismos se justificaron a la luz de la situación económica de la FMPR. Tu ataque al respecto repite la misma mentira de varios años. Si algún/a contable, economista o administrador/a que conozcas tiene la fórmula para haber retenido a las empleadas de la FMPR, que la sometan. Los libros de la FMPR están abiertos. Fue una decisión difícil que se tuvo que tomar. Cuando se es dirigente de un sindicato, se asume el paquete completo. La fácil es decir que no procedían las cesantías y caerle a palo al liderato de la FMPR. Lo difícil es entrar en la sustancia de este asunto y adjudicar en los méritos.

Por otro lado, me tiras con que somos los/as verdugos que desahuciamos a trabajadores/as y desempleados/as. Te quieres apuntar otra de gratis. Acepto tu “bomba” a nuestra reputación.

Resulta que María y yo representamos cooperativas de viviendas. Te informo que las cooperativas de viviendas son una forma de organización de avanzada de la clase obrera en la que autogestionan sus necesidades básicas de techo y de vivir en una comunidad solidaria y con calidad de vida. No sé si lo sabías.

El hecho es que como parte de las normas de convivencia, las comunidades cooperativistas se autoimponen normas de conducta que incluyen, comportamiento cívico y el deber de hacer las aportaciones económicas debidas. En caso de incumplimiento, y luego de procedimientos que van mas allá de una mera gestión legal, a veces se tiene que proceder con solicitar a los tribunales el desahucio de alguno/a de los/as socios/as. Esto es lamentable y desgarrador. En mi caso, es el convencimiento político de la justeza de estos procedimientos, el que me da las fuerzas para llevar estos casos.

Esta visión de las cooperativas de vivienda no es sólo una personal, es parte de la visión política del MST. Creemos en eso y lo impulsamos. No sé si en tu organización hay líderes comunitarios/as que hayan participado de alguna junta de directores/as de alguna cooperativa de vivienda. Cualquiera será culpable del pecado del desahucio. Así que como vez, tu ataque sólo acredita la práctica de mis convicciones.

Tus cuestionamientos a la moral revolucionaria que de alguna forma diriges contra María me llevan a otro asunto que, aunque no es de mi entera incumbencia, es pertinente al caso. Todo lo que le imputas lo hacía María mientras fue parte del MAS. ¿Alguna vez la cuestionaste? O, ¿es acaso que cuando era parte de tu grupo, se le permitía esas alegadas “inconsistencias”? No sé como tú lo ves, pero noto que tus defensas y ofensas tienen que ver mucho con el estatus organizativo actual de a quien las diriges.

Dices que recomendaste que no se apelara la determinación de la Junta. Ok, qué te puedo decir… Pero, ¿qué tiene que ver eso con EDUCAMOS y la FMPR? Me perdí. Apelar o no apelar es una determinación tan poco relevante a los temas de moral revolucionaria que hemos intentado discutir, que me parece traído por los pelos este asunto.

Insisto que no he difamado a nadie. Espero que no me demandes ;-). La bomba era pa’ MRB. Ciertamente, tus palabras hacen que las mías te salpiquen. Pero a veces, por los/as amigos/as nos tiramos a mondongo, eso es un problema que viene con la solidaridad cuando es ciega.

Las razones de mi carta anterior están allí puestas. Le dediqué varias líneas al respecto. No sé a qué te refieres en tu carta cuando expresas: “otros asuntos relacionados a la representación profesional de un sindicato”. Si lo crees relevante a la conversación, me lo puedes decir sin ningún problema para no quedarme con la incógnita.

Nada me gustaría más que haberme equivocado en los señalamientos hechos en la comunicación anterior. Revisé ambos escritos tuyos para encontrar algo que me hiciera cambiar o atenuar mis apreciaciones. Qué pena que no sea así.

Ricardo Santos Ortiz
6-XI-2010

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